Los dirigidos por José Mourinho llegaron a este compromiso con nueve unidades, ubicados entre los líderes de la tabla de posiciones de la UEFA Champions League. En esta ocasión, visitaron la casa del AEK, conjunto que apenas sumaba una victoria y tres derrotas en el certamen. Por ello, el encuentro representaba una oportunidad de oro para los griegos de reencontrarse con el triunfo.
Desde los primeros minutos, los locales se volcaron al frente y fueron los encargados de abrir el marcador. Koita apareció con un potente disparo de pierna derecha, después de recibir un pase de Luka Jovic, exjugador del Real Madrid, para marcar el 1-0 al minuto 12.
El conjunto merengue no bajó los brazos y encontró la igualdad al 32’. Cucurella mandó un centro a media altura que Jude Bellingham conectó de taquito para enviar el balón al fondo de las redes y poner el 1-1 en el encuentro.

Para la parte complementaria, al minuto 75, el africano Aboubakary Koita condujo el balón por la banda izquierda y envió un centro raso que encontró a Stavros Pilo. El futbolista sacó un zurdazo imposible de atajar para Courtois, con el que el AEK recuperó la ventaja y parecía encaminarse a la victoria.
Sin embargo, la reacción del Real Madrid no tardó en llegar. Al 78’, después de una triangulación entre Jude Bellingham, Dumfries y Mbappé, fue el francés quien empujó el balón al fondo de las redes para establecer el 2-2.
Cuando el partido parecía llegar a su fin, apareció Federico Valverde en el tiempo agregado. El uruguayo tomó el balón, se acomodó y sacó un disparo inalcanzable para el arquero local, con el que selló la remontada y le dio al Real Madrid su cuarta victoria en la Copa de Campeones de la UEFA