El futbol tiene momentos que trascienden el tiempo, y para Kaká, uno de los grandes símbolos de la selección de Brasil, volver al Estadio Azteca significa reencontrarse con una parte de su propia historia.
En la antesala de un duelo frente a las Leyendas de la Selección Mexicana, el exjugador se rindió ante los recuerdos que lo vinculan con ese césped y con la memoria de todo un país.
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Figura del AC Milan y del Real Madrid, Kaká evocó con emoción la ocasión en que Brasil levantó la Copa del Mundo de la FIFA en 1970, con Pelé como referente, un instante que convirtió al Coloso de Santa Úrsula en uno de los inmuebles más emblemáticos del planeta.
"Hay muchos ingredientes que lo hacen especial, y también el poder jugar en el Estadio Azteca. Yo disputé aquí una final de Copa Oro y fue una experiencia increíble. Volver a tener esa oportunidad es un momento especial. Es uno de los mejores estadios del mundo, tiene historia para nosotros por el campeonato de Pelé y eso lo hace aún más importante", señaló.
El exjugador, quien concluyó su carrera en la MLS, habló de la rivalidad en la cancha entre ambos países, pero también de la relación de amistad y cariño que existe entre las dos naciones.
"México siempre fue peligroso, tenía grandes jugadores y sabíamos que debíamos luchar mucho contra ellos. Fueron partidos muy difíciles. Es un adversario amigo; existe mucho cariño entre ambos países por la historia que comparten", finalizó.