A tres meses del arranque de la Copa del Mundo, el exseleccionado mexicano Pavel Pardo compartió su visión sobre el panorama que enfrentará la Selección Nacional.
El exmediocampista destacó que la selección dirigida por Javier Aguirre tiene una oportunidad importante en la próxima Copa del Mundo, especialmente por disputar la fase inicial como local, un factor que puede inclinar la balanza a favor del conjunto mexicano.
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Para el mundialista, el compromiso más determinante para México será el partido inaugural frente a Sudáfrica, un encuentro que, a su juicio, puede definir el rumbo del equipo en la fase de grupos.
Pardo, quien disputó los Mundiales de Francia 1998 y Alemania 2006, señaló que el primer duelo será clave para establecer confianza y marcar la pauta del torneo para el Tri.
"El juego más importante en el Mundial será contra Sudáfrica. México debe ganar y después seguir adelante ante Corea y el siguiente rival", dijo Pardo a EFE.
"México tiene que sacar provecho de la condición de local y de la conexión de los jugadores con la afición", explicó.
El combinado nacional abrirá su participación el próximo 11 de junio en el Estadio Azteca ante Sudáfrica. Posteriormente enfrentará a Corea el 18 de junio en Guadalajara y cerrará la fase de grupos el 24 de junio nuevamente en el Azteca frente a un rival europeo que aún no se confirma.
La trayectoria de Pardo en la selección mexicana lo coloca como una voz autorizada para analizar el desempeño del equipo nacional. Formó parte del plantel que dirigió Ricardo Lavolpe en Alemania 2006, un conjunto que estuvo cerca de alcanzar los cuartos de final, aunque quedó eliminado en tiempo extra ante Argentina.
Al recordar aquella generación, el exjugador resaltó el espíritu competitivo y la unión dentro del grupo.
"Éramos un equipo guerrero; éramos amigos, pero también nos exigíamos unos a otros. Eso fue muy importante", recordó.
Antes de ese Mundial, Pardo atravesó uno de los momentos más complicados de su carrera. Javier Aguirre lo dejó fuera de la lista para Corea-Japón 2002, una decisión que lo motivó a mejorar su nivel.
"Dije, no me vuelve a pasar. Yo voy a estar en el siguiente mundial, y lo logré".
Tras consolidarse en el futbol mexicano, Pardo dio el salto a Europa con el Stuttgart de la Bundesliga, donde asumió el rol de capitán y conquistó el título de liga.
"Les dije, yo vine aquí a triunfar; con mentalidad de poder trascender. Llegué a un club que tenía 15 años sin ser campeón y fuimos campeones", dijo.
Actualmente, el exjugador también participa como embajador de Guadalajara, una de las sedes del Mundial 2026, ciudad que volverá a recibir partidos de la máxima fiesta del futbol por tercera ocasión tras las ediciones de 1970 y 1986.