Después de 13 meses, Saúl 'Canelo' Álvarez regresó al cuadrilátero y lo hizo para recuperar lo que le pertenece.
El púgil mexicano se impuso por decisión unánime al francés Christian Mbilli y de esa forma recuperar el título mundial supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Con una ofensiva cuestionable, pero con una defensa que demuestra juventud y agilidad en un veterano Saúl Álvarez, fue como se llevó las tarjetas (115-112, 116-111 y 117-110) por unanimidad.
Lejos del glamour de Las Vegas y de las fiestas patrias, el Canelo se presentó en Riad, Arabia Saudita, en la función "Mexico contra el Mundo", para cerrar una cartelera en la que los tricolores Jaime Munguía y Rafael "Divino" Espinoza retuvieron sus respectivos títulos.

Desde el campanazo inicial, el de origen camerunés se lanzó con combinaciones de tres o cinco golpes, pero con poca efectividad a la hora de conectar; Canelo se mostró cómodo de principio a fin y de a poco soltó los golpes de poder.
Si bien, el mexicano tampoco causó gran daño en el francés, ganó camino con el pasar de los asaltos y el bajón de ritmo de Mbilli fue aprovechado por Saúl Álvarez. Con soberbia defensa, juego de cintura y una resistencia que pocos tienen, fue llevando el pleito.
Son cinco años y contando desde el último nocaut del Canelo, pero, al menos por hoy, lo importante era ganar y recuperar de a poco los fajines que, de acuerdo con el de Jalisco, le pertenecen y va a buscar.





