El derbi madrileño se resolvió en una jugada que cambió por completo el rumbo del partido. Un pase largo de David Hancko encontró la velocidad de Giuliano Simeone, quien ganó la espalda de Dean Huijsen y provocó una acción que terminó en penalti y expulsión para el defensor del Real Madrid. A partir de ese momento, el Atlético de Madrid tomó el control absoluto del encuentro y encaminó una victoria por 2-1 en el Metropolitano.
Hasta entonces, el duelo había estado lejos de cumplir con las expectativas. La primera mitad estuvo marcada por la intensidad, las discusiones y las imprecisiones, con muy pocas llegadas de peligro en ambas áreas. Atlético y Real Madrid se mostraron cautelosos, más preocupados por evitar errores que por proponer fútbol ofensivo. Las ocasiones claras brillaron por su ausencia, reflejando la tensión que acompañó a dos equipos obligados a ganar para no perder terreno ante el Barcelona.
La historia cambió apenas comenzó el complemento. Diego Simeone movió sus piezas y encontró respuestas inmediatas. El Atlético mostró otra actitud, más agresiva y vertical, y esa mejoría tuvo su recompensa en el minuto 53. Tras la falta de Huijsen sobre Giuliano Simeone, el árbitro señaló inicialmente una tarjeta amarilla, pero tras revisar la acción en el VAR modificó su decisión y mostró la roja directa. Grimaldo tomó la responsabilidad desde los once pasos y no falló para poner el 1-0.
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El tanto dio confianza al conjunto rojiblanco y dejó tocado a un Real Madrid que no encontró reacción. Apenas seis minutos después llegó el segundo golpe. Kang-in Lee inició la jugada con una gran conducción y habilitó la carrera de Giuliano por la banda derecha. El argentino sacó un centro preciso al área que Jonathan David aprovechó para vencer a Courtois y ampliar la ventaja.
Giuliano Simeone fue el gran protagonista de la noche. Cuestionado en distintas etapas de su carrera, el argentino demostró una vez más que su principal fortaleza es la intensidad con la que juega cada balón. Su velocidad, sacrificio y determinación resultaron decisivos para romper un partido que parecía destinado al empate sin goles.
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Con la ventaja de dos anotaciones, el Atlético estuvo más cerca del tercero que el Real Madrid del descuento. Incluso Julián Álvarez, quien comenzó en el banquillo y fue ovacionado al ingresar al terreno de juego, ayudó a mantener el peligro sobre la portería rival. Sin embargo, cuando parecía que el encuentro terminaría sin sobresaltos, Antonio Rüdiger apareció en el minuto 90 para marcar de cabeza el 2-1 y darle emoción a los instantes finales.
El gol obligó al Atlético a resistir en los últimos minutos ante el empuje desesperado del conjunto blanco. Aun así, los rojiblancos mantuvieron la calma y defendieron su ventaja hasta el silbatazo final. El derbi acabó con celebración en el Metropolitano y con Giuliano Simeone convertido en la figura de una victoria que deja al Atlético reforzado en la pelea por los primeros puestos, mientras que el Real Madrid se marcha con muchas dudas y una actuación decepcionante.





