“El tiempo pasa, pero las leyendas son para siempre”. No existía mejor frase para darle la bienvenida al máximo ídolo del Club Universidad Nacional, en su regreso a casa.
En el marco de los 50 años de su debut como profesional, Hugo Sánchez recibió un espectacular homenaje, por parte del equipo donde nació, creció y triunfó: el Club Universidad Nacional.
El estadio Olímpico Universitario se rindió ante el Pentapichichi, previo al partido entre los Pumas y los Tigres, el mismo rival con que el vivió sus primeros minutos como profesional.
El “oé, oé, oé, oé, Hugo, Hugo, oé, oé, oé, oé Hugo, Hugo” se empezó a escuchar desde antes de que el Niño de Oro saliera al terreno de juego.
La afición auriazul ya esperaba por ver al mejor jugador mexicano de los tiempos sobre la cancha de CU.
Decenas de canteranos se formaron para hacerle un pasillo al Macho. En sus rostros, se notaba la ilusión y emoción por ver a la leyenda de Real Madrid.
Cuando Hugol salió, el estadio explotó en algarabía. El “Goya” retumbó con más fuerza de la habitual. No era para menos.
Como si fuera un elemento más de la actual plantilla, Hugo Sánchez entonó el Himno Deportivo Universitario.
El exfutbolista agradeció a todos los seguidores universitarios el cálido recibimiento y reconocimiento. Su sonrisa reflejaba la enorme satisfacción de estar en CU.

Para finalizar su celebración, el presidente del Club Universidad Nacional, Luis Raúl González Pérez, le entregó una espectacular figura de un puma con su nombre, la fecha de su debut y del equipo.
En un pletórico estadio Olímpico Universitario, Hugo Sánchez fue homenajeado de manera más que merecida por los Pumas. Honor para quien honor merece.





