Jordan Love se paró en el emparrillado del Ford Field y en su primer serie ofensiva soltó un bombazo a Christian Watson para acercarse a zona roja, luego pintó un pase perfectamente preciso a Jayden Reed para hacer los primeros siete puntos del juego.

Esas dos espectaculares jugadas fueron la antesala de un Día de Acción de Gracias redondo para los Green Bay Packers, quienes pese a las ausencias de Luke Musgrave, Aaron Jones y Jaire Alexander, vencieron 29-22 al rival divisional y una de las franquicias con mejor marca en la NFC.

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Todo le salió al equipo de Matt LaFleur, por otro lado, Jared Goff tuvo una tarde de pesadilla al soltar dos balones que terminaron en posesión de los 'Cheeseheads'.

Los Packers aprovecharon cuando el león estaba herido, anotaron 20 puntos en el primer cuarto y se fueron al medio tiempo con un marcador de 23-6

La ofensiva intentó sorprender en la segunda mitad, anotaron con David Montgomery y completaron la conversión de dos puntos, pero más adelante no lograron resistir los embates de la defensa.

Jared Goff fue capturado en tres ocasiones y no le permitieron convertir en cuartas oportunidades que fueron clave, y aunque en los últimos dos minutos del juego se acercaron en el marcador con otros ocho puntos, la patada corta no tuvo éxito y los Packers pusieron rodilla en tierra para consumir los últimos segundos

Jordan Love salió convertido en un digno heredero de Aaron Rodgers y disputó el que podría atrbuirse como su mejor partido del año, lanzó para 268 yardas y completó tres pases de anotación sin ser interceptado.

Los Packers regresan a casa celebrando su quinta victoria de la temporada, mientras que los Lions suman su tercera derrota, y un descalabro más en su tradicional partido en el Día de Acción de Gracias.

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