William Contreras corrió como si su vida dependiera de eso. No era para menos.
El pisa y corre efectuado por el catcher de los Brewers, a batazo del novato Cooper Pratt, representó la anotación que terminó de dar forma a la victoria de Milwaukee (4-1) sobre Tampa Bay, esa con la que obtuvo su primer título en la Serie Mundial.
Nacida a finales de los 60 y renombrada como Brewers de Milwaukee desde 1970, esta organización deambuló entre las Ligas Americana y Nacional antes de establecerse como una potencia del Big Show, que encontró premio a casi mil 780 kilómetros de casa.
Aunque no lo pareció, porque los miles de aficionados de los Brewers presentes en las tribunas del Tropicana Field desataron el festejo en cuanto cayó el out 27.
Los Rays sobrevivieron una noche, pero no les dio para más contra un equipo que tuvo a su as en el centro del diamante.
Una lesión fue lo único que hizo dejar el montículo al estelar Jacob Misiorowski. Tiene 24 años de edad, pero brazo y mentalidad de veterano. En cinco entradas y dos tercios, limitó a la ofensiva de Tampa Bay a dos imparables.
Artífice de la victoria más dulce en la historia de los Brewers, nuevos campeones.





