En Italia 1990, Edgardo Codesal hizo historia al convertirse en el primer árbitro mexicano en dirigir la final de un Mundial. Tras 35 años, nadie ha repetido su hazaña.
“El trabajo, experiencia, mucho esfuerzo, una extraordinaria preparación física, conocimiento exhausto de la regla de juego; [se necesita] mucha preparación en todos los aspectos para ir construyendo el sueño de llegar hasta una final del Mundial”, recordó el exnazareno.
Lee también: Raúl Orvañanos, comentarista de FOX, casi lo corren por su falta de ritmo en la narración
Compartió cómo fue su proceso en aquella final entre Alemania y Argentina y lo que le permitió que no lo aplastara “la bola de nieve para salir avante.
¿Cómo fue que enfrentó Edgardo Codesal la final de la justa italiana?
“[Debes] entrar muy convencido, obviamente, son miles de millones de personas en el mundo viendo el encuentro, pero cuando estás metido en el juego hay que dejar de un lado la presión y mostrar la experiencia. Evitar que las cosa sucedan, prevenirlas, para tratar de encontrar la solución antes de que se den y estar atento”, detalló el exsilbante.
Edgardo Codesal también valoró que ser hijo de un silbante le permitió adquirir conocimientos desde antes de debutar. Para él, su papá fue una figura fundamental en su trayectoria.
“Tuve mucha suerte de nacer en casa de un árbitro, uno que fue internacional y que estuvo de cuarto oficial en la final de 1966. Fue una ventaja haber tenido un padre que supiera transmitir los conceptos de manejo de partido, de mantener la serenidad y cómo encausar el partido para que las cosas salgan bien”.







