es de los pocos futbolistas que, tras disputar el torneo internacional veraniego, salió sonriente, dio la vuelta olímpica y festejó con su nación. Considera que no todos pueden lograrlo y que eso representa un gran logro personal.

Para el exlateral brasileño, levantar la copa es una sensación emotiva y única que todo futbolista sueña con alcanzar algún día. Lo intentó en 1998, pero cayó ante la Francia de Zinedine Zidane. Cuatro años más tarde regresó con sed de revancha y ahí sí lo consiguió. Su víctima fue Alemania.

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“Ser campeón del mundo es una sensación única para un futbolista porque es el sueño de una niña o niño. Levantar ese trofeo no es para cualquier jugador. Yo tuve la suerte de jugar el Mundial de Francia 1998, luego ganar el 2002 contra Alemania, pero lo más bonito es llegar a tu país y ver a toda la gente celebrando. Para mí es lo básico”.

El ex del Real Madrid no dudó en asegurar que el Tri de Javier Aguirre también tiene opciones reales de ganar la Copa 2026, aunque enfatizó que no será nada fácil: “México va a tener grandes partidos también, al final que gane el mejor, el que se equivoque menos porque es una competición súper difícil”.

Roberto Carlos espera que la Verdeamarela regrese a una final del torneo internacional más importante de selecciones. No se ilusiona con ganarla todavía, pero el simple hecho de verla en las instancias finales lo pone a soñar. “La última vez que ganamos fue en 2002. Después de 24 años, lo más importante es llegar a la final. Ahí luego vemos. Debemos prepararnos bien para los tres primeros partidos”.

Por otro lado, Roberto Carlos enfatizó que recuerda con cariño dos goles y una asistencia. A pesar de no ser goleador, considera que esas jugadas marcaron su carrera. El primero fue en un amistoso ante Francia en 1997, cuando sorprendió con un disparo de larga distancia a Fabien Barthez.

El segundo llegó en la edición de de la Copa 2002 frente a China. La asistencia fue en la final de la Champions League ante el Bayer Leverkusen, cuando habilitó a Zidane para el gol de la Novena.

“Francia. El gol que le hice a Francia con la parábola fue buenísimo. Yo no metí tantos goles, pero el pase de la final de la Champions con Zizu. Pero hablando de un Mundial, mi gol contra China en Corra Japón 2002”.

Por otro lado, el brasileño indicó que Luis Figo fue el jugador que más dolores de cabeza le provocó dentro de la cancha, debido a lo complicado que resultaba marcarlo. “Yo he jugado contra los mejores del mundo, pero el que me dio más trabajo fue Luis Figo. Era muy pesado. Era mi amigo, pero era muy pesado y en el vestidor también”, señaló entre risas.

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