Más de 14 mil kilómetros separan a del centro de Monterrey, Nuevo León, pero cuando se trata de futbol... No importa la distancia, el dinero invertido ni el tiempo gastado. Los cientos de aficionados asiáticos que dijeron presente en la Sultana del Norte para ver a su selección en el Repechaje Mundialista son la prueba de que el amor y la ilusión no conocen fronteras.

Desde temprano, la Macroplaza comenzó a recibir aficionados con la bandera de Irak en la espalda, y cuando menos lo esperaban, una marea tricolor comenzó una fiesta que duró hasta largas horas de la noche.

Bombos, tambores, panderetas, trompetas y otros instrumentos musicalizaron los bailes y cánticos de estos iraquíes que sueñan con ver a su país clasificar a una Copa del Mundo por segunda ocasión en su historia.

Lee también

Cerca del Palacio de Gobierno, mientras unos cantaban y bailaban, otros disfrutaban de una hookah o narguile. En el corazón de Monterrey, regiomontanos, bolivianos y asiáticos convivieron en paz, compartieron anécdotas y risas de cara a lo que será la final del repechaje este martes en el estadio BBVA.

Elementos de la policía de Monterrey y de protección civil custodiaron los festejos y garantizaron la seguridad de los turistas, que con una sonrisa de oreja a oreja trajeron un pedazo de Irak a México.

Lee también

Google News

TEMAS RELACIONADOS