Argentina, in extremis, logró su clasificación a los cuartos de final de la .

La Albiceleste derrotó (3-2) a Egipto en el estadio Atlanta y mantiene vivo su sueño de conquistar el bicampeonato del Mundial.

Con goles de Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández, el equipo de Lionel Scaloni vino de atrás y consiguió una remontada histórica que le permitió instalarse entre los ocho mejores de a justa mundialista.

Yasser Ibrahim y Mostafa Ziko habían adelantado a los Faraones, quienes soñaban con seguir haciendo historia en el torneo de selecciones más importante del mundo.

Lee También

Sin embargo, no lograron instalarse en la siguiente ronda y se despidieron de manera más que digna de Norteamérica 2026.

A pesar de que Argentina tenía una losa difícil de superar, encontró la forma de darle la vuelta al marcador y de mantenerse con vida para pelear por conquistar su cuarto Mundial.

Después de la agónica victoria, Lionel Messi salió a comparecer ante los medios de comunicación y reconoció sentirse "muy feliz" y sentenció que, al interior del grupo, son conscientes para lo que están en este Mundial.

"No se podía terminar hoy, creo que nos quedaba todavía un poquito más para seguir compitiendo; estamos para competir contra cualquiera, con errores, con aciertos, pero siempre dejando todo dentro de la cancha y siempre intentándolo como lo hicimos hoy", declaró.

El canterano del Barcelona no dejó pasar la oportunidad de agradecerle a sus compañeros por el esfuerzo que hace dentro del terreno de juego para que él pueda seguir jugando.

Lee También

"Gracias a ellos yo estoy dentro de la cancha también porque sé que hacen un sacirificio extra, que sacan de donde no tienen para los momentos que yo por ahí corro menos, pero sé que lo hacen de corazón, natural, porque les sale, porque lo sienten. Como dije y repetí varias veces: 'soy feliz dentro de este grupo'. Nosotros disfrutamos de estar juntos, la pasamos bien", aceptó.

Además, platicó lo que representó el haber marcado el segundo gol de Argentina que hubiera mandado a los timepos extras, si Enzo Fernández no hubiera anotado el tercero en el último minuto.

"Fue un desahogo, tenía mucha bronca por el penal errado, por como lo pateé, sentía que, en un momento importante, le había fallado al grupo y, por suerte, Dios tenía algo especial guardado para mí; en el final, pude dar el gol del empate, un desahogo muy grande y una felicidad enorme para nosotros y para esta gente que demuestra cada día lo que somos como argentinos", valoró .

Google News

TEMAS RELACIONADOS