México recibió en días recientes la Copa del Mundo de la FIFA, el trofeo más reconocido en la historia del futbol, que tras recorrer varios países del continente llegó a territorio nacional para continuar su gira por distintas ciudades.
Luego de su paso por Guadalajara, la mítica copa tuvo una aparición destacada en la conferencia mañanera de Claudia Sheinbaum, presidenta de México, donde la mandataria —acompañada por la leyenda brasileña Bebeto— tuvo la oportunidad de cargar el título.
La imagen se viralizó de inmediato y desató una ola de comentarios en redes sociales, especialmente porque muy pocas personas están autorizadas por la FIFA para levantar el trofeo original, lo que añadió un toque de polémica y curiosidad a su visita.
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LAS REGLAS DE FIFA SOBRE EL TROFEO
De acuerdo con los estatutos de la FIFA, el privilegio de levantar la Copa del Mundo está estrictamente limitado, lo que la convierte en uno de los trofeos más exclusivos del deporte.
Solo los futbolistas que han conquistado el título y los jefes de Estado de los países anfitriones o participantes tienen la autorización oficial para sostenerla, una medida diseñada para preservar su simbolismo, su valor histórico y la mística que la rodea.
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El trofeo de la Copa del Mundo de la FIFA impresiona no solo por su simbolismo, sino también por su composición: pesa alrededor de 6.1 kilogramos, de los cuales cerca de 5 kilos corresponden a oro de 18 quilates, un material que le da su característico brillo y alto valor.
La pieza mide 36.8 centímetros de altura y se sostiene sobre una base de malaquita, una piedra semipreciosa verde que aporta contraste y elegancia al diseño.






