La clasificación de Argentina a la final de la Copa del Mundo quedó acompañada por una nueva controversia fuera de la cancha.
Después de derrotar 2-1 a Inglaterra en la semifinal disputada en Atlanta, varios integrantes de la Albiceleste celebraron con una pancarta que decía “Las Malvinas son argentinas”, hecho que provocó una reacción inmediata del gobierno del Reino Unido.
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El secretario de Negocios británico, Peter Kyle, calificó la acción como “totalmente inapropiado. Espero que la FIFA lleve a cabo su investigación a fondo”, al considerar que el Mundial debe mantenerse alejado de mensajes políticos.
La imagen mostró a futbolistas argentinos con el cartel que recibieron desde las gradas durante los festejos por el pase a la final. El mensaje hace referencia a la disputa histórica por las Islas Malvinas, territorio que el Reino Unido denomina Islas Falkland y cuya soberanía continúa en conflicto desde hace décadas.
El presidente argentino, Javier Milei, respaldó la expresión de los jugadores y explicó que “es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos y es perfectamente válido que ellos se quieran expresar y lo hagan”, aunque aclaró que “eso no tiene que inducir a hacer malas interpretaciones”.
En la misma entrevista añadió: "Un partido de futbol es un partido de futbol. Así lo entendió el DT (director técnico Lionel Scaloni); así lo entendieron los veteranos (de la guerra contra Gran Bretaña) y efectivamente las Malvinas son argentinas, las vamos a recuperar... en el plano diplomático y con una inteligencia en el accionar”.
Milei también estimó que, en caso de existir un castigo, este podría limitarse al aspecto económico.
“Lo de los jugadores es entendible, les gana la emoción, lo hacen y eso probablemente lleve a que se discuta una sanción económica”, comentó, aunque la FIFA todavía no confirma si abrirá un expediente disciplinario.
El reglamento del organismo prohíbe la exhibición de mensajes políticos, ideológicos, religiosos u ofensivos durante competencias oficiales. Las multas por este tipo de infracciones suelen oscilar entre los 5 mil y los 20 mil dólares, aunque existen antecedentes con sanciones superiores.
Antes del encuentro, la ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, recordó que los aficionados no podían ingresar al estadio con objetos o pancartas de contenido político o provocativo.
El defensa Lisandro Martínez también habló sobre el significado del mensaje al finalizar el partido. Ante la pregunta sobre el impacto que pudo tener en veteranos de la guerra, respondió: “No podíamos fallarle al pueblo argentino”.







